Reconoce cómo te sientes, haz visible tu estado emocional y crea un espacio de reflexión que ayude a desarrollar inteligencia emocional, empatía y autorregulación.
Visualiza en qué estás invirtiendo tu tiempo y energía, identifica qué actividades realmente impulsan tu negocio y descubre cuáles podrías ajustar, delegar o dejar atrás.