Boost Now: Protegiendo tu privacidad
- Ana Cristina Orona Soto
- hace 3 días
- 7 min de lectura
La inteligencia artificial puede ayudarte a escribir un correo, analizar información, desarrollar una presentación o convertir una idea en una imagen espectacular en cuestión de segundos, pero no necesariamente protegiendo tu privacidad.
Así que hay una pregunta que deberíamos hacernos antes de escribir nuestro siguiente prompt:
¿Qué pasa con la información que acabamos de compartir con esa IA?
Porque utilizar inteligencia artificial generativa no consiste únicamente en aprender a escribir mejores prompts.
También implica aprender a decidir qué información podemos compartir, con quién la estamos compartiendo y qué puede hacer la plataforma con esos datos.
Y aquí está la buena noticia:
No necesitas convertirte en especialista en ciberseguridad para comenzar a protegerte.
Solo necesitas desarrollar un nuevo hábito digital:
Revisar antes de compartir.
Los Principios de Chapultepec: innovar sí, pero con responsabilidad
En 2026 se presentaron en México los Principios de Chapultepec, una declaración de ética y buenas prácticas para el desarrollo y uso de inteligencia artificial.
¿Y por qué debería importarte esto?
Porque ponen algo fundamental sobre la mesa: la innovación tecnológica no puede avanzar olvidándose de las personas.
Entre sus principios se establece que la IA debe ampliar derechos y no reducirlos, que deben existir responsables humanos detrás de las decisiones apoyadas por inteligencia artificial y que las personas deben poder comprender cuándo intervino un sistema automatizado.
Pero para este caso hay un principio que debemos colocar bajo una enorme lupa:
Principio 10: Los datos son un bien público que debe cuidarse con responsabilidad
La inteligencia artificial generativa funciona gracias a datos: textos, imágenes, documentos, conversaciones e información que proporcionamos durante nuestras interacciones.
Los Principios de Chapultepec señalan que el manejo responsable de esos datos requiere proteger la privacidad, prevenir usos indebidos de la información sensible y fortalecer la ciberseguridad durante todo el ciclo de vida de un sistema de IA.
En términos simples:
Usar IA responsablemente también significa aprender a cuidar lo que le entregamos.
Supongamos que una herramienta de IA generativa fuera un nuevo colaborador que acaba de llegar a tu empresa.
¿Le entregarías inmediatamente la base completa de clientes, contraseñas, estados financieros y expedientes confidenciales sin saber qué hará con ellos?
Probablemente no.
Pues con la IA generativa deberíamos aplicar exactamente la misma lógica.
Antes de compartir información con una IA, hazte estas preguntas:
Antes de copiar y pegar información en cualquier herramienta, pregúntate:
¿Estoy compartiendo datos personales o confidenciales?
¿La plataforma puede utilizar mis conversaciones o contenido para mejorar sus modelos?
¿Existe alguna opción para desactivar ese uso?
¿Mi tipo de cuenta tiene una política diferente de privacidad?
¿Realmente necesito compartir toda esta información para obtener el resultado que busco?
Ese pequeño filtro puede marcar una enorme diferencia.
Ahora veamos cómo funciona en tres herramientas que probablemente ya utilizas.
Caso 1: Cómo proteger tus datos en ChatGPT
En ChatGPT existe una configuración denominada “Mejorar el modelo para todos”.
En cuentas personales, OpenAI permite desactivar esta opción para evitar que las nuevas conversaciones sean utilizadas para mejorar o entrenar sus modelos.
Actualmente, la ruta en la versión web es:
Ve a tu Perfil → Configuración/Ajustes → Controles de datos → Mejorar el modelo para todos → Desactivar.


Ahora viene un detalle muy importante.
En ChatGPT Business, Enterprise, Edu y la plataforma API, OpenAI establece que los datos proporcionados por las organizaciones no se utilizan para entrenar sus modelos de manera predeterminada.
Que no se te pase:
Tener una suscripción de pago personal como Plus o Go no significa automáticamente que tus conversaciones estén excluidas del entrenamiento.
En los espacios personales debes revisar tus Controles de datos.
OpenAI señala actualmente que Free, Plus y Go deben desactivar esta opción manualmente.
Caso 2: Cómo configurar la privacidad en Gamma
Gamma también cuenta con un apartado de Control de datos, desde el cual puedes administrar cómo se utiliza tu información para mejorar sus funciones de inteligencia artificial.
Para encontrarlo:
Ve a tu Perfil/Espacio de trabajo → Ajustes de la cuenta → Control de datos.
Dentro encontrarás una opción relacionada con permitir que tu contenido se utilice para mejorar las funciones de IA de Gamma.
En los espacios Free, Plus, Pro y Ultra, Gamma indica actualmente que el usuario puede controlar esta preferencia y que, de forma predeterminada, se permite que los datos ayuden a mejorar sus funciones de IA.
El usuario puede desactivarlo en los ajustes de su cuenta.



¿Utilizas Gamma en una empresa?
Hay una diferencia interesante:
Gamma señala que en espacios Team y Business, el contenido está excluido automáticamente del entrenamiento de sus funciones de IA.
Caso 3: ¿Qué ocurre con nuestros datos en Napkin AI?
Napkin AI nos deja una lección especialmente importante: la privacidad no debería darse por sentada.
Antes de utilizar una herramienta de inteligencia artificial, vale la pena revisar sus términos, sus configuraciones y qué opciones nos ofrece para controlar nuestros datos.
En el caso de Napkin, sus términos establecen que la plataforma no reclama la propiedad del contenido de una cuenta individual.
También señala que los servicios externos de IA utilizados para generar resultados no emplean tus entradas para entrenar sus modelos y que Napkin no utiliza el contenido de tus visualizaciones para entrenar modelos de IA.
Sin embargo, Napkin sí puede recopilar determinados datos sobre la interacción con sus funciones de IA para mejorar sus modelos.
Estos datos se anonimizan antes de utilizarse y puedes optar por no participar desde la configuración de tu cuenta.
Para revisar esta configuración, sigue esta ruta:
Ve a tu Perfil → Configuración de la cuenta → Perfil → Privacidad de datos
Desde ahí puedes revisar la opción relacionada con el uso de tus datos para mejorar el producto y decidir si deseas participar.



Propiedad del contenido y privacidad no son lo mismo
Aquí hay una diferencia que vale la pena entender.
Que una herramienta reconozca que el contenido es tuyo no significa automáticamente que no procese información relacionada con ese contenido o con la manera en que utilizas la plataforma.
Napkin establece que no reclama la propiedad del contenido de las cuentas individuales y que, sujeto a sus términos y a la legislación aplicable, el usuario conserva los derechos que pueda tener sobre los resultados generados.
Sin embargo, también necesita determinados permisos para procesar el contenido y ofrecer el servicio.
Además, puede recopilar datos de interacción con sus funciones de IA para mejorar sus modelos cuando el usuario no ha desactivado esa opción.
Por eso, cuando evalúes una herramienta de inteligencia artificial generativa, no te preguntes únicamente:
“¿El contenido sigue siendo mío?”
Pregunta también:
“¿Cómo se utilizan mis datos y qué puedo controlar desde la configuración?”
Esa segunda pregunta es clave para tomar decisiones más informadas sobre tu privacidad.
Privacidad no significa invisibilidad
Desactivar el uso de tus datos para entrenamiento no significa que la plataforma deje de procesar toda la información que compartes con ella.
Para responder un prompt, generar una presentación o crear una imagen, una herramienta de IA generativa necesita procesar la información necesaria para ofrecerte el servicio.
Por eso es importante distinguir entre procesar información para realizar una tarea y utilizar esa información posteriormente para mejorar o entrenar modelos.
Piensa en ello como enviar un paquete:
Puedes establecer reglas sobre qué se puede hacer posteriormente con ese paquete, pero la empresa necesita recibirlo para entregarlo.
Por eso la primera barrera de privacidad siempre eres tú.
Protegiendo tu privacidad: la regla de oro al usar IA
Si no necesitas compartir un dato sensible con la IA, no lo compartas.
Evita introducir directamente:
Contraseñas.
Datos bancarios.
Expedientes médicos.
Identificaciones oficiales.
Bases de datos completas de clientes.
Información empresarial confidencial.
Datos personales de terceros sin autorización.
Cuando sea posible, anonimiza la información.
En lugar de:
“Mi cliente Juan Pérez, con correo juan@..., compró…”
utiliza:
“Cliente A realizó una compra…”
La IA generativa seguirá entendiendo el contexto y tú habrás reducido considerablemente la exposición de información.
Tu checklist de privacidad antes de utilizar una nueva IA
Cada vez que descubras esa nueva herramienta que parece hacer magia en segundos, no corras inmediatamente a subir todos tus documentos.
Primero revisa:
✅ ¿Tiene Política de Privacidad?
✅ ¿Explica si utiliza tus datos para entrenamiento?
✅ ¿Tiene controles para desactivar esa función?
✅ ¿Qué ocurre con los archivos que subes?
✅ ¿Puedes eliminar posteriormente tus datos?
✅ ¿La política cambia entre cuentas gratuitas y empresariales?
✅ ¿Estás compartiendo información que realmente necesitas compartir?
Unos minutos de revisión pueden ayudarte a reducir riesgos y tomar mejores decisiones sobre tu información.
¿Y ahora? ¡Toma el control de tus datos!
La inteligencia artificial generativa llegó para ayudarnos a trabajar más rápido, crear cosas increíbles y romper barreras que hace unos años parecían imposibles.
Pero utilizar tecnología avanzada también implica desarrollar hábitos digitales más avanzados.
Los Principios de Chapultepec nos recuerdan precisamente eso: la tecnología debe avanzar de la mano de los derechos, la responsabilidad humana y el cuidado de nuestros datos.
Así que abre las herramientas que utilizas todos los días y haz el ejercicio ahora mismo:
Entra a sus configuraciones de privacidad, revisa qué estás compartiendo y decide conscientemente qué permisos quieres otorgar.
Porque el verdadero experto en inteligencia artificial no es quien utiliza más herramientas:
Es quien sabe utilizarlas de manera inteligente, ética y segura.
La próxima vez que pruebes una nueva herramienta de IA generativa, no revises únicamente lo que puede hacer por ti.
Revisa también qué puede hacer con tus datos.

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No lo veía venir, asombroso 🤯
Meh! He visto mejores 🫤



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